Es tiempo de escuchar nuestras emociones

rencontre filles republique dominicaine Conocer nuestras emociones y conectarnos con ellas nos permite danzar con la vida y darnos la apertura y el permiso de adentrarnos en aquello que nos inquieta, alegra o entristece.

appli rencontre ado Soy una mama trabajadora que debe atender clientes manteniendo siempre una postura políticamente correcta ante las personas de mi entorno.  Sin embargo al salir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, esta postura se desvanece cuando mis dos hijas me abordan e interpretan aquello que realmente siento.

rencontre sur facebook Los niños, en su transparencia a través de la inocencia nos hacen ver la importancia de expresar nuestras emociones sin coraza y con autenticidad, para ellos no está mal sentirse triste, con miedo, con rabia, con extrema alegría.  Pero como adultos nos enseñan a “domar” nuestras emociones como si ser parte de ellas estuviera mal.

click to read Siempre comparo las emociones como las olas del mar, es por eso que me encantan las caminatas a la orilla de la playa, y es que el sonido de las olas te deja una sensación esperanzadora cada vez que van y vienen.  Cuando las olas se acercan dejan algo, luego regresan con más fuerza, con más ímpetu, o simplemente con la delicadeza de hacerse sentir que están allí.  A veces como la vida el mar puede estar revuelto, encontrándose y tratando de entenderse, en ese momento nadie se atreve a acercarse, otras veces el mar esta tan tranquilo, tan cercano, que todos quieren estar con él.

http://educatedangler.com/dwonwik/nired/3937 Luego de mucho tiempo me di el permiso de tratar de entender eso que siento y en qué momento lo siento, ser vulnerable ante las emociones nos permite aclarar todas esas inquietudes que llevamos muy dentro, pero sobre todo aprender a escucharnos, y en este aprendizaje, desarrollamos la empatía de ser hábiles para escuchar a los demás.

click to investigate Como madre descubrí que al observarme ante diferentes situaciones puedo observar desde otra mirada a mis hijas, escucharlas y entender lo que sienten.

strattera online no prescription Hace un año mi papá falleció, al recibir la noticia mi hija mayor estaba conmigo, en ese momento ella tenía 5 años.  Luego de la llamada me quede sin palabras, no sabía cómo reaccionar, ni que decir, sus grandes ojos me miraron preguntado que paso mami? solo pude decir, el abuelito se ha ido al cielo.  No quería que mi hija me viera llorar ni triste, pero en ese momento que dura tan poco, y que se hace eterno no pude contenerme.  Su reacción me sorprendió, de inmediato se sentó a mi lado y pude ver como una personita tan pequeña me daba consuelo y se conectaba con aquello que sentía.

rencontre européenne des jeunes sapeurs-pompiers De la misma manera, y reflexionando luego, imagine los momentos en que mis hijas han tenido situaciones en las que no se han sentido bien y como yo he reaccionado ante ello.  Muchas veces con la dureza de decirles, no llores no pasa nada, o no es para tanto.   De ellas aprendo todos los días, su autenticidad, su solidaridad, su vulnerabilidad, pero sobre todo de su emocionalidad.

Un ejercicio que me ha servido muchísimo con ellas es escuchar con detalle que expresan verbalmente y cuál es su corporalidad, pero también me observo, cual es mi estado de ánimo, que estoy haciendo en ese momento y como les estoy dando la apertura de acercarse, me doy tiempo para ser vulnerable.  Cada día sigo aprendiendo y me encanta.

Las madres somos espejos para nuestros hijos, y nuestro reflejo debe estar limpio, para que al mirarnos puedan ver en nosotros esa claridad que les permitirá ser mejores seres humanos.