Una rosa para Papá

free roulette no deposit required hugger-mugger Era la celebración del día de las madres, así que tuve que salir temprano del trabajo.   La tarde transcurrió como cualquier otra, la pequeña y yo tuvimos nuestro tiempo juntas.

salida gay dating app Al llegar a casa la mayor quería que jugáramos con masilla y me pidió hacer una rosa, nos sentamos un rato.  “Quedo muy bonita mamá” fue lo ultimo que recuerdo de ese momento antes de recibír la llamada.

adoxa tablet price Y paso, si, eso que tanto temes pero nunca esperas.  La realidad cuando estas lejos es difícil de percibir, se ve a través de los ojos de otros y se redefine con los tuyos.

buy prednisolone acetate Y allí estaba la rosa, Papá siempre me decía: “donde veas una rosa allí estaré contigo”.  Y así fue, allí estuvo.

http://makingcolorsmatter.com/50632-mifepristone-and-misoprostol-dose-price-67729/ En ese momento te das cuenta de que el mundo no se detiene, la vida sigue y aparecen los recuerdos, las enseñanzas, los momentos felices y los no tan felices.

El tiempo es una película en vintage que pasa por tu cabeza, imagen sobre imagen, foto tras foto.

Y de las tripas te sale el amor, una palabra tan corta pero tan grande que te llega al alma y te paraliza, te congela.  Es en esos momentos donde puedes sentir hasta los huesos, todo lo grande que puede ser.

Mi papá a la edad de 7 años me regalo “El Principito” y hoy quiero recordar un fragmento:

“Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”
-“Ya entendí” – dijo la rosa.
-” No lo entiendas, vívelo” -dijo el principito.”

Mi papá a pesar de estar lejos, siempre estuvo allí, silente dando lo mejor de sí, a su manera, escucharlo era la tranquilidad.  Su voz se ha convertido en un recuerdo.

Y hoy día del padre quise recordarlo escribiendo, dos días antes de su partida fue mi ultima entrada a este blog.  Y en su nombre quise retomarlo.

Aunque como dice Amelie “Son tiempos difíciles para los soñadores”, no hay que dejar de intentarlo.  La luz que llevamos dentro, esa que nos alimentan nuestros padres desde pequeños, no puede apagarse.  Y hasta en los momentos mas tristes, la risa de un niño te reconforta y te esperanza.

Papá, te quiero y te llevo conmigo, hoy te dedico una rosa.

Gaby