Me gustan los estudiantes

rencontre des hommes d affaires Hace tiempo que no escribo en el Blog, sin embargo siempre tengo el peso de querer hacerlo y cuando plasmo las líneas es como si liberara por fin todas las ideas guardadas en la cabeza. Con todo lo que esta pasando y el despertar de esta generación que estaba un poco dormida, recuerdo a mis padres y sus eternos ideales, honestos, sinceros y lo mas importante, sus valores que me han inculcado desde pequeñita, tales como el respeto y el derecho a expresar lo que queremos. Es difícil no recordar a Joan Manuel Serrat, Soledad Bravo, Violeta Parra, cuando eran cantados por una verdadera razón sin intereses, y con bases sólidas, es por ello que cuando veo a alguien salir a la calle con su bandera y sus ganas juveniles de pensar en un futuro libre y sin miedo, recuerdo esta canción:

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¡Que vivan los estudiantes,
jardín de las alegrías!
Son aves que no se asustan
de animal ni policía,
y no le asustan las balas
ni el ladrar de la jauría.
Caramba y zamba la cosa,
¡que viva la astronomía!

¡Que vivan los estudiantes
que rugen como los vientos
cuando les meten al oído
sotanas o regimientos.
Pajarillos libertarios,
igual que los elementos.
Caramba y zamba la cosa
¡vivan los experimentos!

Me gustan los estudiantes
porque son la levadura
del pan que saldrá del horno
con toda su sabrosura,
para la boca del pobre
que come con amargura.
Caramba y zamba la cosa
¡viva la literatura!

Me gustan los estudiantes
porque levantan el pecho
cuando le dicen harina
sabiéndose que es afrecho,
y no hacen el sordomudo
cuando se presenta el hecho.
Caramba y zamba la cosa
¡el código del derecho!

Me gustan los estudiantes
que marchan sobre la ruina.
Con las banderas en alto
va toda la estudiantina:
son químicos y doctores,
cirujanos y dentistas.
Caramba y zamba la cosa
¡vivan los especialistas!

Me gustan los estudiantes
que van al laboratorio,
descubren lo que se esconde
adentro del confesorio.
Ya tienen un gran carrito
que llegó hasta el Purgatorio
Caramba y zamba la cosa
¡los libros explicatorios!

Me gustan los estudiantes
que con muy clara elocuencia
a la bolsa negra sacra
le bajó las indulgencias.
Porque, ¿hasta cuándo nos dura
señores, la penitencia?
Caramba y zamba la cosa
¡Qué viva toda la ciencia!

(1960-1963)